lunes, 22 de febrero de 2010

¿Somos todos honestos?

Un escritor y financista gringo comenta que el 80% de los hombres son tontos (fools) y que el 20% restantes esta en peligro de contagiarse. Bueno, ese es su criterio, pero no aplica a "mis compatriotas mis hermanos salvadoreños" que no son ni por cerca fools.

Si el 20% de habitantes es honrado, pero el restante 80% no es que sea digamos tonto o malo, sino que vivo o vivaracho, de alli que el 50% engaña o trata siempre de engañar a su projimo, que es su cliente o su amigo o paciente, o sea el otro 50%.

Aquí doy una serie de ejemplos, pero Ud. estimado lector puede argumentarlos con su propia experiencia:

* Los tenderos tratan de vender muy caro o casi siempre con menos peso del producto.

* Los talleres de construccion le ponen siempre materiales de diferentes medidas o mas baratos de lo pactado

*Los albañiles le ponen muy pobre mezcla a sus repellos que a la corta o a la larga queda puro salpor la pared.

*Los talleres de autos siempre le ponen y "cambian" repuestos a "nuevos" o simplemente no los cambian. Y la cuenta es del gran capitán.

* Los dentistas no importa que frecuentemente los visiten siempre comienzan con la "limpieza" con flour.

* Los medicos no importa cuanto armado llegue usted con resultados de laboratorio, porque siempre le requieren nuevos y en un determinado laboratorio; le dan cita a las 2.30 pm. y lo reciben a las 6.30pm. ya usted se ha olvidado por que mal iba a consulta.

*Hay medicos que cuando usted esta ya frente a èl y le pregunta: "¿Aja amigo, que le pasa?" antes que Ud enumere sus males, recibe tres llamadas de la señora ò del corredor de bolsa.*Los trabajadores en general siempre pasandose de vivos, que les marquen la tarjeta o consiguiendo cita al ISSS por enfermedades imaginarias. Siempre reclaman sus "horas extras". Los patronos tratan de pagar los salarios mas bajos (con las comisiones, te redondeas el mínimo y mas); no pagan las horas extras cabales y muchos ni siquiera reembolsan los cargos del ISSS y AFP y otros ni siquiera reembolsan el IVA.

*Los supermercados subiendo precios y bajando pesos y los clientes tratando de ver que se embolsan; de cambiar los precios de los artículos, pasándose siempre de vivos.*Los mecánicos dicen que le pondrán hierro de 7/8” y un buen antioxidante pendiendo al final el de ¼” y de chatarra rescilada, pintura barata y sin base.

*La publicidad siempre ofrece mas de lo que los comerciantes están dispuestos a dar y paraísos difíciles de hacer realidad. Para vender llantas para autos ponen a una modelo de playboy como si viniera en combo.

*Los Bancos y emisores de dinero plástico, se quema las pestañas para ver por donde le pueden a usted meter “gol” o mejor dicho cargos por cualquier motivo. Por otro lado, esta el que tiene cinco tarjetas y solo juega la rueda de caballito con el pago.

*Las aseguradoras cuesta que paguen los siniestros y los asegurados no descartan la eficiencia del “turco-circuito” o ponen hueso con la mercadería que se quemo para aumentar el reclamo.

*Las Iglesias ofrecen cielo y tierra (bueno mas el cielo) y bienaventuranzas a cambio de $10 de donación. Sino oiga algunas radioemisoras de iglesia en el díal am-Y LOS FELIGRESES DAN UNA MISERIA DE LIMOSNA.(una cuora)

*Los taxistas (de todo el mundo) le dan a usted más vueltas que un trompo para cobrarle más antes de llevarlos a su destino.

Total que el billete premiado siempre andará allí de ganga o el “paquetazo” y siempre habrá alguno que caerá como zapote, sino recuerdo de lo que paso con el MR Madoff -INSEPRO-OBC-FOMIEXPORT-CREDICLUB y lo que esta pasando con los millones que ofrecen los nigerianos solo por que les “presten” una cuenta para hacer sus transacciones; o los “premios” que usted se ha ganado en la Internet sin siquiera haber participado.

La lista sigue, así que usted amigo lector puede analizar su propia experiencia y continuarla.

Hasta la proxima.-

lunes, 15 de febrero de 2010

Bienaventurados aquellos que tienen su caudal bien colocado

Y continúa Moliere " y no conservan mas de lo necesario para su gasto"....
Este es un problema sin total solución en la sociedad: donde guardar sus fondos, productos de sus negocios, faenas y sacrificios; pero además de este esta el otro que es el que todos deseamos siempre mas de lo que poseemos. Desde luego es legitimo aspirar a los mejores rendimientos o ganancia en los negocios que emprendemos o del caudal que tenemos ahorrado o precisamente de las ganancias obtenidas que se van acumulando de alguna manera.
Pero el verdadero problema, la falla que esta cuando ya perdemos la dimensión y no deseamos mas que sumar y sumar sin "parar en mientes" como de lugar.
Aquí es cuando hacemos a un lado el juicio y nos olvidamos del quasi axioma que dice que cuando la inversión es segura, los rendimientos son modestos. Y en la medida que queremos ganar mas el riesgo de perder crece; o sea, que ya la inversión se vuelve una aventura, un loteriazo, pues va en ello el factor suerte determinantemente y como sabemos muchas veces la suerte nos falla. Diferente es cuando se tiene "todo fríamente calculado" como decia Chespirito y los riesgos se ponen al mínimo.
Entonces, no debemos echar toda la culpa de los descalabros financieros al sistema bancario: "Ya ven, producto de la privatizacion", no, tanto los ahorrantes como los Bancos deben actuar con precaución y como lo dictan los canones, de lo contrario los sustos no se hacen espera, como lo sucedido con CREDI-CLUB FINSEPRO y otras, etc. Pero no nos alarmemos, esto que ha pasado aquí ahora paso ya en varios países, con fiascos y descalabros que llegan a los $2,000 millones, y todo por la falta de precaución y deseo desmedido de ganancias, y por ello Bancos quiebran y seguirán quebrando.
No le debemos hechar toda la culpa al otro cuando hacer utilidades pronto y fáciles corremos el riesgo de perder no solo créditos, sino también el "caudal" de que nos habla Moliere.
Todos los días sale en los medios de comunican los intereses que ofrece la Banca, en paginas enteras y otros índices económicos Porque buscarle tres pies al gato?
Lo Mejor es siempre la prudencia y decir como Moliere hace tres siglos "Bienaventurados..." y
seguir su consejo.